Temporada 2020 Jorge Curi

Homenaje de Sala Verdi a una de las grandes personalidades del teatro uruguayo

Resulta imposible hablar de Jorge Curi sin ubicarlo en la lista de los los grandes maestros del teatro nacional. Su trayectoria forjada con talento, trabajo y compromiso, acompañada siempre de firmes principios éticos, le asegura un lugar en la más rica historia de nuestras artes escénicas.

Si bien su brillante carrera ha estado muy ligada al teatro independiente, sus incursiones en la Comedia Nacional dieron a conocer su inagotable capacidad creativa. Cómo no recordar su magnífica puesta en escena, allá por los 90’s, de Los Caballos de Mauricio Rosencof; o más acá en el tiempo su vibrante trabajo dirigiendo a Estela Medina en el cuento Ali Babá y los 40 ladrones, parte de la versión de Las mil y una noches con la que el Elenco Oficial volviera al escenario del Teatro Solís en ocasión de su reapertura (2004).

Repasar su notable recorrido por la escena nacional tanto como actor, adaptador y director nos llevaría horas de escritura y aún así no seríamos capaces de abarcarlo en su totalidad. Sin embargo, para tratar de reflejar la dimensión del maestro nos detendremos en lo que fue sin dudas un ícono de nuestro teatro: la puesta en escena de El herrero y la muerte junto a su querido Teatro Circular.

En épocas oscuras de nuestro país donde el autoritarismo entre otras atrocidades y calamidades intentó acallar las voces de los artistas, el teatro encontró sus formas para no ser silenciado y sumarse a la resistencia que miles de compatriotas desde diferentes trincheras opusieron a la tiranía.

Noche a noche, las funciones de El Herrero y la muerte, convirtieron a la sala de la Plaza Cagancha en un un lugar donde las palabras en boca de los artistas se convertían en un grito de libertad. El ingenio de la puesta de Curi supo eludir la censura para entre líneas mostrar la realidad negada.

Esas noches de complicidad entre artistas y público que generaba la obra, recuerdan a Eugenio Barba, en Más allá de las islas flotantes, y su definición del teatro como un encuentro al que los espectadores vienen para ver a los actores porque los necesitan.

Nos parece ineludible el reconocimiento al Maestro Jorge Curi, un referente al que más que nunca no podemos permitirnos olvidar.

Gustavo Zidan

 

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